Tratamiento facial
En esta sección te vamos a mostrar una selección de técnicas que tienen que ver con el tratamiento facial, pertenecientes a la conocida como dermatología estética, que realizamos en nuestro centro de medicina estética de la clínica Idermic de Terrassa.
Qué es tratamiento facial
Un tratamiento facial es un procedimiento dermatológico o estético diseñado para mejorar la salud y apariencia de la piel del rostro. Desde el punto de vista profesional, estos tratamientos no solo buscan resultados estéticos, sino también prevenir y tratar diversas afecciones cutáneas, como el acné, la rosácea, la hiperpigmentación y los signos del envejecimiento.
Un tratamiento facial suele incluir varias etapas, adaptadas a las necesidades específicas de la piel del paciente. Generalmente, comienza con una limpieza profunda para eliminar impurezas, exceso de grasa y restos de maquillaje. Luego, se realiza una exfoliación, que puede ser mecánica o química, para eliminar células muertas y favorecer la renovación celular. Esto se complementa con la extracción de comedones, si es necesario, para limpiar los poros.
Posteriormente, se aplican productos especializados como sueros, mascarillas o cremas con ingredientes activos dirigidos a problemas concretos, como ácido hialurónico para hidratación o vitamina C para luminosidad. En muchos casos, se incorporan técnicas avanzadas como masajes faciales, microdermoabrasión, luz LED o radiofrecuencia para maximizar los beneficios.
Un tratamiento facial no solo mejora la textura y el tono de la piel, sino que también fortalece la barrera cutánea, promueve la microcirculación y potencia la regeneración celular. Además, es una herramienta clave en el cuidado preventivo, ya que permite identificar y abordar problemas antes de que se agraven. Realizarlo con regularidad, bajo la supervisión de un profesional, garantiza una piel saludable y equilibrada
Tratamiento facial
Algunos pacientes presentan mentones pequeños, retraídos y poco proyectados que, además, hacen que el mentón continúe con el cuello y que aparezca visualmente una papada, que, en realidad, no tienen.
El paso del tiempo también es uno de los factores por los que el mentón pierde estructura, se contrae y reduce su proyección y firmeza, provocando el hundimiento del labio inferior y un desdibujamiento del óvalo facial alrededor de éste y de la mandíbula.
En el caso de nuestra paciente, es una mujer joven que vino hace un año para proyectar el mentón con ácido hialurónico y a los 12 meses ha acudido para realizar de nuevo el tratamiento, consiguiendo un cambio progresivo totalmente natural.
El realce debe de ser suave ofreciendo al paciente un contorneado facial más definido, respetando sus rasgos faciales. |
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