Dermatitis perioral: causas, síntomas y tratamiento
La dermatitis perioral es una afección inflamatoria de la piel que se manifiesta principalmente alrededor de la boca, aunque en algunos casos puede extenderse a la nariz y los ojos. Se caracteriza por la aparición de enrojecimiento, pequeñas protuberancias (pápulas) y descamación en la zona afectada.
Si bien la causa exacta no siempre es clara, este trastorno suele estar relacionado con el uso prolongado de corticoides tópicos, cambios hormonales y factores ambientales. Su tratamiento implica la eliminación de los desencadenantes y, en algunos casos, el uso de antibióticos tópicos u orales.
Este tipo de afección de la piel requiere un enfoque diagnóstico preciso, ya que puede confundirse con otras patologías como el acné o la rosácea. Además de los factores ya conocidos, es importante tener en cuenta el impacto del uso prolongado de cosméticos o cremas con corticoides, que pueden agravar el cuadro. En muchos casos, la clave del tratamiento no solo está en aplicar productos adecuados, sino en retirar aquellos que alteran la barrera cutánea.
Un abordaje dermatológico personalizado permite identificar desencadenantes específicos y establecer un tratamiento eficaz que combine higiene adecuada, productos calmantes y, en algunos casos, medicación tópica u oral. La intervención temprana evita la cronificación y mejora significativamente la calidad de vida del paciente. En clínicas especializadas como Idermic, se prioriza un diagnóstico diferencial riguroso para ofrecer soluciones adaptadas a cada caso.

Causas de la dermatitis perioral
La dermatitis perioral es una afección inflamatoria de la piel cuyo origen puede ser multifactorial. Aunque no se ha identificado una única causa que explique su aparición en todos los casos, diversos estudios han señalado que ciertos factores pueden predisponer al desarrollo de esta patología o agravar su evolución. A continuación, se detallan en profundidad las principales causas relacionadas con la dermatitis perioral:
1. Uso de corticoides tópicos: principal desencadenante
El uso prolongado de corticoides tópicos es uno de los factores más estrechamente asociados con la aparición de la dermatitis perioral. Muchas personas utilizan estos medicamentos para tratar problemas cutáneos como el eccema o la psoriasis, ya que proporcionan un alivio temporal al reducir la inflamación y el enrojecimiento. Sin embargo, su uso continuado puede desencadenar un efecto rebote, donde la piel se vuelve dependiente del fármaco y, al suspenderlo, la inflamación reaparece de manera más severa.
Además, los corticoides alteran la función de la barrera cutánea, debilitándola y facilitando la proliferación de microorganismos que pueden contribuir a la inflamación. La potencia del corticoide y la duración del tratamiento influyen en la severidad de la dermatitis perioral.
Mecanismo del efecto rebote
- Aplicación inicial del corticoide: Reduce la inflamación y mejora temporalmente la apariencia de la piel.
- Uso continuado: La piel se adapta y desarrolla tolerancia al medicamento.
- Suspensión del corticoide: Se desencadena un proceso inflamatorio más severo, con enrojecimiento, pápulas y descamación.
Es importante destacar que esta reacción puede presentarse no solo con corticoides en crema, sino también con aerosoles o inhaladores que contengan corticosteroides, especialmente en personas con asma o alergias.
2. Factores hormonales: su impacto en la piel
La dermatitis perioral es más frecuente en mujeres, especialmente en aquellas de entre 20 y 45 años. Este patrón sugiere una influencia hormonal en el desarrollo de la enfermedad. Los cambios en los niveles de estrógenos y progesterona a lo largo del ciclo menstrual pueden modificar la respuesta inflamatoria de la piel y su capacidad de regeneración.
Momentos en los que la dermatitis perioral puede agravarse debido a las hormonas:
- Durante la menstruación: Algunas mujeres experimentan un empeoramiento de la dermatitis perioral en la fase lútea del ciclo (previa a la menstruación), cuando los niveles de progesterona son más altos.
- Embarazo: Los cambios hormonales del embarazo pueden alterar la barrera cutánea y hacer que la piel sea más reactiva a factores ambientales y productos cosméticos.
- Uso de anticonceptivos hormonales: Se ha observado que ciertos anticonceptivos orales pueden desencadenar o agravar la afección en algunas mujeres, mientras que en otras pueden mejorarla.
El impacto de las hormonas varía de persona a persona, por lo que es recomendable llevar un seguimiento dermatológico si se sospecha que el factor hormonal está relacionado con la aparición de la dermatitis perioral.
3. Productos cosméticos e irritantes: el papel de los químicos en la piel
El uso de cosméticos inadecuados puede desencadenar o agravar la dermatitis perioral. Muchos productos contienen ingredientes que pueden irritar la piel o alterar su microbiota natural.
Principales sustancias irritantes en productos cosméticos:
- Parabenos y fragancias artificiales: Presentes en muchas cremas y maquillajes, pueden sensibilizar la piel y provocar inflamación.
- Siliconas y aceites minerales: Pueden obstruir los poros y contribuir a la aparición de pápulas y enrojecimiento.
- Flúor en dentífricos y enjuagues bucales: Se ha observado que el flúor puede irritar la piel alrededor de la boca, favoreciendo la aparición de la dermatitis perioral.
- Alcoholes y sulfatos en limpiadores faciales: Eliminan los aceites naturales de la piel, debilitando su barrera protectora y haciéndola más susceptible a irritaciones.
Para prevenir la dermatitis perioral, es recomendable optar por productos hipoalergénicos, sin fragancias y libres de ingredientes agresivos. Además, se debe evitar el uso excesivo de maquillaje en las zonas afectadas.
4. Factores ambientales: clima y exposición solar
Las condiciones climáticas extremas pueden influir en la aparición y evolución de la dermatitis perioral.
- Exposición prolongada al sol: Aunque la radiación solar tiene efectos beneficiosos en algunas afecciones cutáneas, en la dermatitis perioral puede ser contraproducente. El sol puede causar un aumento de la inflamación y favorecer la sequedad de la piel, lo que agrava los síntomas.
- Viento y frío: Las bajas temperaturas y el viento pueden deshidratar la piel y provocar descamación, lo que hace que la dermatitis perioral sea más persistente.
- Humedad elevada: Ambientes con mucha humedad pueden favorecer la proliferación de bacterias y levaduras en la piel, lo que puede agravar la inflamación en personas predispuestas.
El uso de un protector solar adecuado y de una crema hidratante sin componentes irritantes puede ayudar a minimizar el impacto de estos factores ambientales.
5. Alteraciones en la microbiota cutánea: el papel de las bacterias y hongos
La microbiota de la piel es un ecosistema complejo de bacterias y hongos que ayudan a mantener su equilibrio. En la dermatitis perioral, se ha observado una alteración en esta microbiota, lo que puede contribuir a la inflamación y la aparición de lesiones.
Microorganismos implicados en la dermatitis perioral:
- Bacterias como Cutibacterium acnes y Staphylococcus epidermidis: Estas bacterias, en condiciones normales, forman parte de la flora cutánea, pero cuando su equilibrio se altera, pueden contribuir a la inflamación.
- Levaduras como Malassezia spp.: Este hongo, presente en la piel, puede proliferar en exceso y desencadenar respuestas inflamatorias, especialmente en personas con predisposición a enfermedades cutáneas.
El uso de antibióticos tópicos o orales, como la doxiciclina o eritromicina, puede ayudar a controlar el crecimiento excesivo de estos microorganismos en los casos más severos. Sin embargo, también es importante evitar el uso indiscriminado de productos antibacterianos que puedan alterar aún más la microbiota natural.
Síntomas principales de la dermatitis perioral
La dermatitis perioral es una afección cutánea que se manifiesta a través de diversos signos clínicos, los cuales pueden variar en intensidad y extensión según cada caso. Su apariencia característica puede generar confusión con otras patologías dermatológicas, como el acné, la rosácea o la dermatitis seborreica, por lo que es fundamental conocer sus síntomas detalladamente para un diagnóstico preciso.
A continuación, se describen los síntomas más frecuentes de la dermatitis perioral y su impacto en la piel.
1. Enrojecimiento alrededor de la boca y otras zonas del rostro
Uno de los signos más característicos de la dermatitis perioral es la aparición de enrojecimiento (eritema) en la zona perioral, es decir, alrededor de la boca. Este enrojecimiento puede presentarse en distintos grados, desde un leve tono rosado hasta una inflamación más intensa y visible.
En algunos casos, la afección puede extenderse a otras áreas del rostro, como:
- Zona nasal: El enrojecimiento puede afectar los pliegues nasolabiales y la parte inferior de la nariz.
- Contorno de los ojos (dermatitis periocular): Aunque es menos frecuente, algunas personas desarrollan irritación en los párpados o alrededor de los ojos.
- Borde de la mandíbula: En algunos casos, la inflamación puede avanzar hacia la parte inferior del rostro.
El enrojecimiento suele ser persistente y puede intensificarse con la exposición al calor, la fricción, el uso de productos irritantes o el consumo de ciertos alimentos picantes o calientes.
2. Aparición de pápulas y pústulas en la zona afectada
Además del enrojecimiento, otro síntoma distintivo es la presencia de pápulas (pequeñas protuberancias rojas) y, en algunos casos, pústulas (lesiones con contenido purulento o blanquecino).
Características de las pápulas y pústulas en la dermatitis perioral:
- Tamaño: Generalmente son pequeñas, de entre 1 y 2 mm de diámetro.
- Distribución: Aparecen agrupadas en la zona afectada, especialmente en el área perioral.
- Color: Suelen ser de un tono rojizo, pero pueden adquirir un aspecto más inflamado si la afección progresa.
- Ausencia de puntos negros: A diferencia del acné, la dermatitis perioral no suele presentar comedones (puntos negros o blancos), lo que ayuda a diferenciar ambas condiciones.
Es importante destacar que, aunque las lesiones pueden parecer similares a las del acné, su origen es diferente y requieren un tratamiento distinto.
3. Sensación de ardor, escozor y picazón
Otro síntoma común es la sensación de ardor, escozor o picazón en la piel afectada. A diferencia de otros tipos de dermatitis que pueden causar dolor o hinchazón intensa, la dermatitis perioral suele provocar una sensación de molestia constante, que puede intensificarse con determinados factores:
- Exposición al calor o al sol: La luz solar puede aumentar la irritación y la sensación de quemazón.
- Uso de productos cosméticos o dentífricos con flúor: Algunas cremas y pastas de dientes pueden desencadenar o agravar la inflamación.
- Fricción o roce con la ropa o las manos: Tocar o frotar la piel afectada puede empeorar la sensación de ardor.
En algunos casos, el escozor puede generar incomodidad al hablar o al comer, especialmente si la piel está muy inflamada.
4. Sequedad y descamación de la piel
A medida que la dermatitis perioral avanza, la piel puede volverse notablemente más seca, presentando descamación y sensación de tirantez.
Características de la sequedad cutánea en la dermatitis perioral:
- Textura áspera y rugosa: La piel puede sentirse menos flexible y con una apariencia seca.
- Descamación fina: Puede haber pequeñas escamas blanquecinas que se desprenden con facilidad.
- Sensación de piel tirante: Especialmente después del lavado facial o la exposición a cambios de temperatura.
Esta sequedad suele ser un efecto secundario del proceso inflamatorio y puede agravarse si se utilizan productos de limpieza agresivos o con alto contenido de alcohol.
Variabilidad de los síntomas según el grado de severidad
La intensidad y extensión de los síntomas varían de una persona a otra. En algunos casos, la dermatitis perioral puede presentarse de forma leve y localizada, mientras que en otros puede extenderse y ser más persistente.
Clasificación según la severidad:
- Leve: Enrojecimiento y algunas pápulas aisladas con leve descamación.
- Moderada: Inflamación más evidente, presencia de múltiples pápulas y ligera sensación de ardor.
- Severa: Extensión de la erupción a otras áreas del rostro, con pápulas y pústulas más notorias, ardor intenso y descamación extensa.
Si la afección no se trata adecuadamente, los síntomas pueden persistir durante semanas o incluso meses, afectando la calidad de vida de la persona.
Tratamiento de la dermatitis perioral: estrategias efectivas para su manejo
El tratamiento de la dermatitis perioral se basa en eliminar los factores desencadenantes, restaurar la barrera cutánea y, en algunos casos, recurrir a tratamientos farmacológicos. La elección del tratamiento dependerá de la severidad de la afección, la causa subyacente y la respuesta individual del paciente.
A continuación, se detalla cada una de las estrategias terapéuticas para controlar y aliviar la dermatitis perioral.
1. Eliminación de factores desencadenantes
El primer paso esencial en el tratamiento de la dermatitis perioral es identificar y eliminar las posibles causas que están contribuyendo a su desarrollo o empeoramiento. En muchos casos, la afección puede mejorar significativamente al retirar estos factores sin necesidad de tratamientos agresivos.
Suspensión progresiva de los corticoides tópicos
El uso prolongado de corticoides tópicos es uno de los principales factores asociados a la aparición de la dermatitis perioral. No obstante, su suspensión abrupta puede provocar un efecto rebote, donde los síntomas empeoran antes de mejorar. Para evitarlo, se recomienda:
- Reducir la aplicación gradualmente, disminuyendo la cantidad y la frecuencia (por ejemplo, alternando los días de uso antes de suspenderlo completamente).
- Sustituir los corticoides por cremas antiinflamatorias no esteroideas, como el pimecrolimus o el tacrolimus, bajo supervisión médica.
- Utilizar compresas frías para aliviar el enrojecimiento y la inflamación durante la fase de retirada.
Evitar productos cosméticos irritantes
El uso de productos cosméticos inadecuados puede agravar la dermatitis perioral. Para proteger la piel, es importante:
- Eliminar cremas hidratantes y maquillajes pesados, ya que pueden contener ingredientes comedogénicos que obstruyen los poros.
- Evitar productos con alcohol, fragancias, parabenos o aceites minerales.
- Optar por limpiadores faciales suaves, preferiblemente con pH neutro y sin sulfatos.
Reducción del uso de dentífricos con flúor y otros irritantes
Algunas personas presentan una mayor sensibilidad a los dentífricos con flúor, lo que puede contribuir a la inflamación de la piel alrededor de la boca. Para minimizar este riesgo, se recomienda:
- Usar dentífricos sin flúor ni lauril sulfato de sodio (SLS).
- Evitar los enjuagues bucales con alcohol, ya que pueden aumentar la irritación.
2. Uso de antibióticos tópicos y orales
Cuando la dermatitis perioral es moderada o severa y no mejora solo con la eliminación de los factores desencadenantes, los dermatólogos pueden recetar antibióticos tópicos u orales para reducir la inflamación y restaurar el equilibrio de la microbiota cutánea.
Antibióticos tópicos: primera línea de tratamiento
En casos leves a moderados, se suelen indicar antibióticos de aplicación tópica, que ayudan a reducir la proliferación de microorganismos y la inflamación:
- Metronidazol: Actúa como antiinflamatorio y antimicrobiano, reduciendo el enrojecimiento y las pápulas.
- Eritromicina: Antibiótico que combate la inflamación y la sobrepoblación de bacterias en la piel.
- Clindamicina: Se usa en casos más persistentes, con actividad contra bacterias relacionadas con la inflamación cutánea.
Estos antibióticos deben aplicarse dos veces al día sobre la piel limpia y seca.
Antibióticos orales: en casos severos o resistentes
Cuando la dermatitis perioral no responde a los tratamientos tópicos o está muy extendida, se pueden indicar antibióticos orales, como:
- Doxiciclina o minociclina: Antibióticos de la familia de las tetraciclinas que reducen la inflamación y el crecimiento bacteriano en la piel.
- Tetraciclina: Se utiliza en tratamientos a corto plazo para controlar los brotes severos.
- Azitromicina o metronidazol oral: Alternativas para pacientes que no toleran las tetraciclinas.
El tratamiento antibiótico suele durar entre 6 y 12 semanas, dependiendo de la respuesta del paciente. Su uso prolongado debe ser monitoreado por un dermatólogo para evitar efectos secundarios.
3. Cuidado de la piel: restauración de la barrera cutánea
Además del tratamiento médico, es fundamental establecer una rutina de cuidado facial adecuada, enfocada en reparar la barrera cutánea y prevenir futuras recaídas.
Limpieza suave y sin agentes agresivos
La limpieza diaria es clave para mantener la piel libre de impurezas sin alterarla. Se recomienda:
- Utilizar un limpiador facial suave sin sulfatos ni fragancias.
- Evitar jabones agresivos, ya que pueden aumentar la sequedad y la irritación.
- Lavar el rostro con agua tibia y secarlo con suaves toques usando una toalla de algodón.
Hidratación con cremas ligeras
El uso de una crema hidratante adecuada ayuda a reforzar la barrera cutánea y aliviar la sequedad. Se deben elegir:
- Hidratantes sin aceites minerales ni siliconas, para evitar la obstrucción de los poros.
- Cremas con niacinamida, ceramidas o ácido hialurónico, que ayudan a calmar la inflamación y a retener la humedad en la piel.
Protección solar diaria
El sol puede agravar la dermatitis perioral, por lo que es esencial aplicar protector solar todos los días. Se recomienda:
- Fotoprotectores minerales con óxido de zinc o dióxido de titanio, ya que son menos irritantes.
- Evitar protectores solares con filtros químicos, perfumes o alcohol.
- Aplicar el protector 30 minutos antes de la exposición al sol y reaplicarlo cada 2 horas si es necesario.
4. Otras estrategias complementarias
Además de los tratamientos mencionados, existen otras medidas que pueden contribuir a mejorar la dermatitis perioral:
Cambio en la alimentación
Si bien no hay una dieta específica para tratar la dermatitis perioral, algunos alimentos pueden influir en la inflamación cutánea:
- Reducir el consumo de alimentos ultraprocesados y azúcares refinados, que pueden exacerbar la inflamación.
- Aumentar la ingesta de omega-3 y antioxidantes, presentes en pescados grasos, frutos secos y verduras.
- Evitar alimentos picantes o calientes, que pueden intensificar el enrojecimiento.
Evitar el estrés
El estrés puede agravar los brotes de dermatitis perioral. Para reducir su impacto, se recomienda:
- Practicar técnicas de relajación como la meditación, el yoga o la respiración profunda.
- Mantener una rutina de sueño adecuada para favorecer la regeneración cutánea.
Prevención y recomendaciones para evitar la dermatitis perioral
La dermatitis perioral es una afección inflamatoria que, una vez controlada, puede reaparecer si no se toman medidas preventivas adecuadas. Aunque su origen es multifactorial, seguir una serie de hábitos saludables y cuidados específicos puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar esta afección o evitar que se agrave en personas con predisposición.
A continuación, se detallan las estrategias clave para prevenir la dermatitis perioral y mantener la piel en óptimas condiciones.
1. Evitar el uso de corticoides tópicos sin indicación médica
Uno de los factores más importantes en la prevención de la dermatitis perioral es el uso prudente de los corticoides tópicos. Si bien estos medicamentos son eficaces en el tratamiento de diversas afecciones dermatológicas, su aplicación prolongada o sin supervisión médica puede desencadenar la enfermedad o agravar sus síntomas.
Recomendaciones clave:
- Utilizar corticoides solo bajo prescripción médica, siguiendo las indicaciones de uso.
- En caso de haberlos usado previamente, suspenderlos de manera progresiva para evitar un efecto rebote.
- Buscar alternativas antiinflamatorias no esteroides, como el pimecrolimus o tacrolimus, si se requiere un tratamiento prolongado para otra afección.
- Evitar el uso de inhaladores o aerosoles con corticoides cerca del rostro, ya que pueden contribuir a la inflamación cutánea.
Si se sospecha que los corticoides han provocado una reacción adversa en la piel, se recomienda consultar a un dermatólogo antes de interrumpir su uso abruptamente.
2. Mantener una rutina de cuidado de la piel con productos hipoalergénicos
El cuidado diario de la piel desempeña un papel esencial en la prevención de la dermatitis perioral. Utilizar productos adecuados para pieles sensibles puede ayudar a mantener la barrera cutánea intacta y prevenir brotes inflamatorios.
Limpieza facial adecuada:
- Utilizar limpiadores suaves y sin sulfatos, que no alteren el equilibrio natural de la piel.
- Lavar el rostro con agua tibia en lugar de caliente, ya que las temperaturas elevadas pueden irritar la piel.
- Evitar los productos que contengan alcohol, fragancias artificiales, parabenos y siliconas, ya que pueden desencadenar reacciones adversas.
Hidratación y protección de la piel:
- Aplicar una crema hidratante ligera y sin aceites minerales para mantener la piel equilibrada.
- Utilizar un protector solar de amplio espectro (FPS 30 o más), preferiblemente con filtros minerales como el óxido de zinc o dióxido de titanio.
- Evitar maquillajes pesados o con ingredientes comedogénicos, optando por productos no oclusivos y libres de aceites.
El uso de cosméticos inadecuados puede contribuir a la aparición de la dermatitis perioral, por lo que es recomendable revisar la composición de cada producto antes de aplicarlo en la piel.
3. Evitar el contacto excesivo con agua caliente y jabones agresivos
La piel afectada por la dermatitis perioral es especialmente sensible a agentes externos como el agua caliente y los jabones con ingredientes irritantes. La exposición continua a estos factores puede alterar la barrera cutánea y favorecer la inflamación.
Consejos para evitar la irritación:
- Ducharse con agua tibia en lugar de caliente y reducir el tiempo de exposición al agua.
- Evitar el uso de esponjas o exfoliantes físicos, ya que pueden generar fricción e irritación.
- Elegir jabones neutros o dermatológicos, formulados sin sulfatos ni detergentes agresivos.
- Secar el rostro con toallas de algodón suaves, dando pequeños toques en lugar de frotar la piel.
Mantener la piel limpia y libre de agentes irritantes es fundamental para prevenir la reaparición de la dermatitis perioral y minimizar su impacto en la piel.
4. Identificar y evitar desencadenantes individuales
Cada persona puede presentar distintos factores desencadenantes de la dermatitis perioral. Identificarlos y evitarlos es clave para prevenir nuevos brotes.
Factores que pueden influir:
- Dentífricos con flúor y enjuagues bucales con alcohol: Algunas personas experimentan irritación por estos ingredientes. Se recomienda optar por pastas dentales sin flúor y enjuagues sin alcohol.
- Factores hormonales: Las fluctuaciones hormonales pueden agravar la afección en algunas mujeres. En estos casos, es útil llevar un registro de los brotes para identificar patrones y consultar con un médico si es necesario.
- Dieta e hidratación: Aunque no existe una dieta específica para la dermatitis perioral, algunos alimentos pueden influir en la inflamación. Se recomienda:
- Reducir el consumo de alimentos ultraprocesados y azúcares refinados.
- Aumentar la ingesta de alimentos ricos en antioxidantes y omega-3, como frutas, verduras y pescados grasos.
- Beber suficiente agua para mantener la piel hidratada.
Cada persona debe observar su piel y determinar qué factores empeoran o alivian la afección, adaptando su rutina en consecuencia.
5. Consultar a un dermatólogo ante los primeros síntomas
El diagnóstico temprano de la dermatitis perioral es fundamental para evitar que la afección se vuelva crónica o empeore con el tiempo. En muchos casos, las personas intentan tratar la afección con productos inadecuados, lo que puede prolongar el problema.
Cuándo acudir al dermatólogo:
- Si los síntomas persisten por más de dos semanas sin mejoría.
- Si se han utilizado corticoides y la piel ha reaccionado con enrojecimiento y pápulas tras su suspensión.
- Si la dermatitis perioral se extiende a otras áreas del rostro, como los ojos o la nariz.
- Si se presentan signos de infección secundaria, como pus, dolor intenso o fiebre.
El dermatólogo podrá evaluar el caso individualmente y recomendar un tratamiento adecuado, evitando el uso de productos o medicamentos que puedan agravar la afección.
La prevención de la dermatitis perioral se basa en el uso adecuado de productos para el cuidado de la piel, la eliminación de factores irritantes y la consulta médica temprana ante cualquier signo de alerta. Mantener una rutina de higiene y protección adecuada, evitar el uso excesivo de corticoides y optar por cosméticos hipoalergénicos son medidas clave para reducir el riesgo de sufrir esta afección o prevenir su reaparición.
Con una estrategia preventiva adecuada, es posible mantener la piel saludable y minimizar las molestias asociadas a la dermatitis perioral.
Por lo tanto, la dermatitis perioral es una afección cutánea común que puede causar molestias y afectar la apariencia de la piel. Su tratamiento se basa en la eliminación de los factores desencadenantes y el uso de medicamentos específicos según la gravedad del caso. Un enfoque adecuado en el cuidado de la piel y la prevención puede ayudar a controlar esta condición y evitar su reaparición.
Para cualquier consulta sobre dermatitis perioral y otro tipo de afecciones cutáneas, en Idermic, tu dermatólogo en Terrassa estaremos encantados de atenderte.