Qué es el melanoma

Qué es el melanoma

El melanoma maligno (MM) es el cáncer de piel más grave que existe.  La dermatóloga Marta Vilavella del Centre Idermic de Terrassa, nos explica con detalle este tipo de cáncer, como se puede prevenir y cual es su tratamiento. Es un cáncer que puede invadir los tejidos cercanos y diseminarse en otros lugares del cuerpo. Una vez desarrolladas metástasis a distancia, el MM es una enfermedad muy difícil de tratar, resistente a los tratamientos antineoplásicos convencionales como la radioterapia o la quimioterapia. Afecta a personas jóvenes y cada vez se diagnostican más casos cada año. Por todos estos motivos, la prevención y el diagnóstico precoz del MM y la detección y control de los individuos con alto riesgo de desarrollarlo resultan fundamental 

Cuáles son los factores de riesgo para desarrollar MM 

Como la mayoría de los tumores, el melanoma maligno se desarrolla cuando una serie de factores carcinógenos actúan sobre un individuo que presenta susceptibilidad frente a este tipo de cáncer, ya sea constitucional y/o hereditaria. Estos son algunos de los factores de riesgo 

  • Ser de raza blanca y/o tener la piel clara con las estas características:  
  • Piel clara que se pone pecosa y se quema fácilmente, no se broncea o se broncea mal. 
  • Color de ojos azul, verde o de color claro. 
  • Tener el pelo rubio o pelirrojo. 
  • Exponerse durante periodos largos de tiempo a luz solar natural 
  • Haber tenido antecedentes de quemaduras de sol con ampollas sobre todo en la niñez o la adolescencia. 
  • Exponerse a la luz solar artificial como la de las cámaras de bronceado 
  • Estar expuesto a ciertos factores en el ambiente como son la radiación, los solventes y el cloruro vinílico 
  • Tener muchos lunares en el cuerpo 
  • Tener antecedentes familiares de lunares anormales, también conocido como síndrome de lunar atípico o antecedentes familiares o personales de melanoma. 
  • Tener debilitado el sistema inmunitario, lo que se conoce como estar “bajo de defensas”. 
  • Tener ciertos cambios en los genes que se relacionan con el melanoma. 

Cómo se diagnostica el melanoma maligno 

El diagnóstico se realiza por la clínica y se confirma con la biopsia cutánea. Con frecuencia el primer signo que nos indica la presencia del melanoma es un cambio de tamaño, forma, color o textura de un lunar. La mayoría de estos lunares tienen un área negra o negra azulada. También puede aparecer como un lunar nuevo. Una regla nemotécnica que utilizan los dermatólogos para enseñar al paciente a  detectar melanomas o posibles lunares sospechosos es recordar las letras “ABCDE”:  

  • Asimetría: una mitad es diferente de la otra 
  • Bordes: los bordes borrosos o irregulares 
  • Color: el color es variable y puede incluir tonalidades negras, cafés y canela 
  • Diámetro: hay cambios en el tamaño, normalmente se vuelven más grandes. 
  • Evolución: se producen cambios en el lunar 

Dónde puede aparecer 

El melanoma puede aparecer en cualquier parte del tegumento cutáneo e incluso en mucosas. La localización del mismo puede diferir según el sexo, así en los hombres, se encuentra más frecuentemente el tronco, en la cabeza y en el cuello. En las mujeres se forma con mayor frecuencia en los brazos y las piernas.  

Cómo se trata 

El MM es un tumor de tratamiento quirúrgico. Es decir en casi todos los casos se realitzarà extirpación del tumor. Se realiza con una escisión local amplia para extirpar el melanoma y parte del tejido normal que lo rodea. Dependiendo del grosor del MM (de lo profundo que esté en la piel) se procederá a realizar otras técnicas y se necesitarán tratamientos inmunitarios. En la actualidad se están desarrollando diferentes fármacos y nuevas moléculas para bloquear diferentes dianas de las células tumorales para impedir la progresión del tumor con resultados esperanzadores.  

Cómo se puede evitar 

No todos los melanomas se pueden prevenir, pero hay medidas que se pueden tomar para disminuir su riesgo. La forma más importante de reducir el riesgo de melanoma es protegerse de la exposición a los rayos UV, es decir evitar las quemaduras y la exposición solar persistente. Se insistirá en la fotoprotección con filtros solares altos. Otra medida importante a tener en cuenta es la autoexploración. Ésta consiste en analizarse la piel del cuerpo en busca de posibles manchas oscuras nuevas o cambios en lunares preexistentes. Ante tal sospecha se debe consultar rápidamente con el especialista. Actualmente los dermatólogos utilizamos técnicas de prevención como el control de lesiones pigmentadas con la dermatoscopia (también denominada epiluminiscencia) que nos permiten detectar alteraciones precoz de los nevus y descartar su posible malignidad. Hay que tener en cuenta que una detección precoz permite la extirpación quirúrgica de la práctica totalidad de los melanomas 

SOL·LICITAR VISITA

DEMANAR HORA +

FINANÇAMENT 0% INTERÈS

LLEGIR MÉS +

2020-06-15T16:58:59+00:00
Open chat
¡Pregúntanos lo que quieras!