Hidradenitis supurativa: Todo lo que se debe saber sobre esta afección cutánea
La hidradenitis supurativa (HS) es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que afecta principalmente áreas donde se encuentran las glándulas sudoríparas, como las axilas, la ingle y debajo de los senos. Se caracteriza por la aparición recurrente de bultos dolorosos, abscesos y cicatrices. A medida que progresa, puede provocar la formación de túneles subcutáneos, generando molestias significativas y afectando la calidad de vida de quienes la padecen.

Causas y factores de riesgo de la hidradenitis supurativa
La hidradenitis supurativa (HS) es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel cuya causa exacta aún no se comprende por completo. Sin embargo, las investigaciones sugieren que se trata de una condición multifactorial en la que influyen factores genéticos, inmunológicos, hormonales y ambientales. Su desarrollo se asocia principalmente a la obstrucción de los folículos pilosos, lo que desencadena una inflamación crónica en las glándulas sudoríparas apocrinas. Esta inflamación provoca la formación de nódulos dolorosos, abscesos y, en algunos casos, fístulas y cicatrices.
Si bien no hay una única causa, diversos estudios han identificado varios factores de riesgo que pueden contribuir al desarrollo y agravamiento de la enfermedad.
1. Genética y predisposición hereditaria
La evidencia científica sugiere que la hidradenitis supurativa tiene un componente hereditario. Se estima que entre el 30 % y el 40 % de los pacientes con HS tienen antecedentes familiares con la misma enfermedad. Se han identificado mutaciones en ciertos genes relacionados con la respuesta inmunitaria y la inflamación, lo que podría explicar por qué algunas personas tienen una mayor predisposición a desarrollar la afección.
Además, algunos estudios sugieren que la HS podría estar vinculada a trastornos autoinflamatorios, lo que refuerza la hipótesis de que hay una disfunción en la regulación del sistema inmunológico en personas con predisposición genética.
2. Sexo y edad: mayor incidencia en mujeres
La hidradenitis supurativa afecta aproximadamente al 1 % de la población mundial, con una mayor prevalencia en mujeres. De hecho, las mujeres tienen tres veces más probabilidades de desarrollar la enfermedad en comparación con los hombres.
La edad también es un factor importante, ya que los síntomas suelen aparecer entre los 20 y 30 años, rara vez manifestándose antes de la pubertad o después de los 50 años. Esto sugiere que los cambios hormonales juegan un papel clave en el desarrollo de la enfermedad.
3. Obesidad y síndrome metabólico
El sobrepeso y la obesidad están fuertemente asociados con la hidradenitis supurativa, ya que se ha demostrado que los pacientes con un índice de masa corporal (IMC) elevado tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad y de sufrir síntomas más severos.
Este vínculo podría explicarse por varios factores:
- Mayor fricción en las zonas de pliegues cutáneos, lo que favorece la inflamación.
- Resistencia a la insulina, que puede desencadenar respuestas inflamatorias descontroladas.
- Aumento de la producción de citoquinas proinflamatorias, que agravan la enfermedad.
Además, la HS se ha relacionado con el síndrome metabólico, un conjunto de afecciones que incluyen obesidad abdominal, hipertensión arterial, niveles elevados de glucosa en sangre y dislipidemia. Esta asociación refuerza la importancia de mantener un peso saludable para reducir la severidad de los síntomas.
4. Tabaquismo: un factor agravante
Varios estudios han identificado el tabaquismo como un factor de riesgo significativo para el desarrollo y la progresión de la hidradenitis supurativa. La nicotina y otros compuestos del tabaco pueden afectar el sistema inmunológico y la inflamación de varias maneras:
- Aumento del estrés oxidativo, que contribuye a la inflamación crónica.
- Alteración de la función inmunitaria, lo que puede favorecer la aparición de brotes.
- Mayor obstrucción folicular, debido a cambios en la producción de sebo y sudor.
Las investigaciones indican que los fumadores con HS suelen presentar una enfermedad más grave y recurrente, con una menor respuesta a los tratamientos. Por ello, se recomienda encarecidamente dejar de fumar como parte del manejo integral de la enfermedad.
5. Desequilibrios hormonales y su impacto en la hidradenitis supurativa
Los cambios hormonales desempeñan un papel importante en la hidradenitis supurativa. Se ha observado que los síntomas pueden empeorar durante ciertos períodos del ciclo menstrual, el embarazo o la menopausia, lo que sugiere una relación con las hormonas sexuales.
Algunos puntos clave sobre este vínculo incluyen:
- Los andrógenos (hormonas masculinas) pueden aumentar la producción de sebo y obstruir los folículos pilosos.
- Los anticonceptivos hormonales a veces ayudan a mejorar los síntomas en mujeres con HS.
- El síndrome de ovario poliquístico (SOP) está frecuentemente asociado con la enfermedad, lo que sugiere una relación con la resistencia a la insulina y los niveles hormonales.
Debido a estas observaciones, algunos tratamientos incluyen modulación hormonal, como el uso de anticonceptivos orales o antiandrógenos en mujeres con HS.
Otros factores que pueden influir en la enfermedad
Además de los factores de riesgo mencionados, otros elementos pueden desencadenar o agravar los síntomas de la hidradenitis supurativa:
- Estrés y ansiedad: Se ha demostrado que el estrés crónico puede empeorar las enfermedades inflamatorias de la piel.
- Dieta inadecuada: Algunos estudios sugieren que ciertos alimentos, como los lácteos y los alimentos ultraprocesados, pueden aumentar la inflamación en personas con HS.
- Ropa ajustada y fricción: La irritación mecánica constante puede desencadenar brotes en áreas afectadas.
- Microbioma alterado: Se ha detectado una alteración en la microbiota de la piel en personas con HS, lo que podría contribuir a la inflamación persistente.
Síntomas y evolución de la enfermedad
Los síntomas de la hidradenitis supurativa (HS) varían en intensidad y severidad de una persona a otra, y aunque en las primeras etapas la enfermedad puede parecer leve, sin el tratamiento adecuado puede avanzar hacia formas más severas y debilitantes.
Síntomas iniciales y manifestaciones comunes
Los síntomas de la hidradenitis supurativa suelen comenzar con la aparición de pequeños bultos subcutáneos dolorosos en áreas del cuerpo donde hay pliegues o fricción, como las axilas, la ingle, debajo de los senos, en los glúteos y en la cara interna de los muslos. Estos bultos pueden confundirse con furúnculos o quistes sebáceos, pero a diferencia de estas afecciones, la HS tiende a reaparecer en los mismos lugares y a empeorar con el tiempo.
Los principales síntomas incluyen:
✅ Bultos inflamados y dolorosos: Son los signos iniciales más comunes y pueden permanecer bajo la piel sin supurar o, en algunos casos, drenar líquido.
✅ Inflamación recurrente: Los abscesos pueden reaparecer en las mismas áreas del cuerpo, provocando molestias constantes.
✅ Drenaje de pus y mal olor: Con el tiempo, los bultos pueden abrirse y liberar un líquido espeso de mal olor, lo que puede causar incomodidad y afectar la calidad de vida del paciente.
✅ Sensación de ardor y dolor crónico: La inflamación constante puede generar dolor persistente en las zonas afectadas, lo que dificulta actividades cotidianas como caminar o levantar los brazos.
✅ Formación de cicatrices y fístulas: A medida que la enfermedad avanza, los brotes repetidos pueden generar cicatrices profundas y túneles debajo de la piel que conectan distintos abscesos, conocidos como fístulas.
La hidradenitis supurativa puede presentarse de manera asimétrica, es decir, afectando solo un lado del cuerpo en sus primeras fases. Con el tiempo, las lesiones pueden volverse bilaterales y extenderse a otras áreas.
Clasificación de la enfermedad según la escala de Hurley
Para evaluar la progresión de la hidradenitis supurativa y determinar el mejor enfoque terapéutico, los especialistas utilizan la escala de Hurley, que divide la enfermedad en tres etapas:
Hurley I (Fase leve)
🔹 Características:
- Se presentan nódulos o abscesos aislados en la piel.
- No hay formación de fístulas ni cicatrices permanentes.
- Los brotes pueden desaparecer sin dejar marcas visibles.
🔹 Síntomas principales:
- Bultos dolorosos que pueden durar días o semanas.
- Ligera inflamación en las áreas afectadas.
- Puede haber secreción ocasional de pus.
🔹 Impacto en la vida diaria:
En esta etapa, la enfermedad puede ser manejable y no suele interferir significativamente en la rutina diaria. Muchos pacientes tardan en acudir al dermatólogo, ya que pueden confundir los síntomas con simples infecciones cutáneas.
Hurley II (Fase moderada)
🔹 Características:
- Los nódulos inflamados comienzan a reaparecer con más frecuencia.
- Se pueden formar fístulas debajo de la piel, conectando abscesos entre sí.
- Aparecen cicatrices visibles en las zonas afectadas.
🔹 Síntomas principales:
- Dolor más intenso y persistente en los abscesos.
- Mayor frecuencia de inflamaciones y brotes recurrentes.
- Secreción constante de líquido con olor desagradable.
🔹 Impacto en la vida diaria:
En esta fase, los síntomas pueden afectar la movilidad y la confianza del paciente. El dolor crónico y el drenaje constante pueden hacer que las actividades diarias, como caminar, sentarse o vestirse, sean incómodas y dolorosas.
Hurley III (Fase severa o avanzada)
🔹 Características:
- Se presentan múltiples abscesos conectados por fístulas profundas.
- Gran parte de la piel afectada muestra cicatrices permanentes y engrosamiento.
- La inflamación crónica puede generar infecciones secundarias.
🔹 Síntomas principales:
- Dolor extremo y constante en las zonas afectadas.
- Secreción de pus en varias áreas del cuerpo.
- Sensación de rigidez y endurecimiento de la piel por las cicatrices.
- Dificultad para moverse debido a la inflamación y el dolor.
🔹 Impacto en la vida diaria:
Los pacientes con Hurley III experimentan una reducción significativa en su calidad de vida. El dolor crónico, las limitaciones en la movilidad y el impacto emocional pueden llevar a la ansiedad y la depresión. En muchos casos, el tratamiento requiere intervenciones quirúrgicas para aliviar los síntomas y mejorar la funcionalidad de las áreas afectadas.
Evolución de la enfermedad y complicaciones
La evolución de la hidradenitis supurativa puede variar considerablemente entre pacientes. Algunas personas experimentan episodios leves con pocos brotes a lo largo de su vida, mientras que otras desarrollan una forma severa de la enfermedad con afectación extensa de la piel.
Si la afección no se trata adecuadamente, pueden presentarse complicaciones como:
⚠️ Infecciones secundarias: La acumulación de pus en los abscesos puede favorecer la proliferación de bacterias, aumentando el riesgo de infecciones más graves.
⚠️ Linfedema: La inflamación crónica puede afectar el sistema linfático, provocando retención de líquidos y hinchazón en brazos o piernas.
⚠️ Cáncer de piel: En casos muy avanzados y prolongados, las cicatrices crónicas pueden aumentar el riesgo de carcinoma escamocelular en las zonas afectadas.
⚠️ Impacto psicológico: La presencia de lesiones visibles, el dolor crónico y la limitación de actividades pueden generar ansiedad, depresión y baja autoestima en los pacientes.
Importancia del diagnóstico temprano
Detectar la hidradenitis supurativa en sus primeras fases es clave para evitar que la enfermedad avance a formas más severas. A menudo, los pacientes tardan años en recibir un diagnóstico preciso, ya que los síntomas pueden confundirse con infecciones cutáneas comunes o acné severo.
El diagnóstico suele realizarse mediante un examen clínico por parte de un dermatólogo, quien evaluará la historia médica del paciente y la distribución de las lesiones en el cuerpo. En algunos casos, pueden realizarse estudios adicionales, como cultivos bacterianos para descartar infecciones secundarias o biopsias de piel en situaciones atípicas.
Opciones de tratamiento
Actualmente, no existe una cura definitiva para la hidradenitis supurativa (HS), pero diversos tratamientos pueden ayudar a controlar los síntomas, reducir la inflamación y mejorar la calidad de vida de los pacientes. La elección del tratamiento depende de la severidad de la enfermedad, la frecuencia de los brotes y la respuesta individual del paciente.
El enfoque terapéutico suele combinar medicación, procedimientos quirúrgicos y cambios en el estilo de vida. En algunos casos, la depilación con láser médico ha demostrado ser una alternativa eficaz para disminuir la inflamación y prevenir nuevos brotes en ciertas áreas del cuerpo.
1. Medicación
Los tratamientos farmacológicos están dirigidos a controlar la inflamación, reducir el dolor y prevenir infecciones secundarias. Dependiendo del grado de la enfermedad, los médicos pueden recomendar una combinación de medicamentos tópicos y sistémicos.
✅ Antibióticos tópicos y sistémicos
- Los antibióticos, como la clindamicina tópica, son el primer tratamiento de elección en pacientes con formas leves de HS.
- En casos moderados a graves, se pueden administrar antibióticos orales de amplio espectro, como la doxiciclina, minociclina o rifampicina, para controlar la proliferación bacteriana y reducir la inflamación.
✅ Fármacos biológicos
- En pacientes con HS moderada o grave que no responden a otros tratamientos, los médicos pueden recetar inhibidores del TNF-alfa, como adalimumab, que modulan la respuesta inmune y disminuyen la inflamación crónica.
- También se están investigando otros biológicos, como los inhibidores de interleucinas (IL-17, IL-23), que han mostrado resultados prometedores en ensayos clínicos.
✅ Retinoides orales
- Medicamentos como la isotretinoína se utilizan en algunos casos de HS con características similares al acné severo, aunque su eficacia es variable.
✅ Analgésicos y antiinflamatorios
- Los antiinflamatorios no esteroides (AINEs), como el ibuprofeno, ayudan a reducir el dolor y la inflamación.
- En casos graves, pueden recetarse corticosteroides orales para disminuir la inflamación en brotes agudos.
2. Tratamientos quirúrgicos
En los casos donde los tratamientos médicos no logran controlar los síntomas o cuando hay fístulas y cicatrices extensas, pueden ser necesarias intervenciones quirúrgicas para aliviar el dolor y prevenir la progresión de la enfermedad.
✅ Drenaje de abscesos
- Se realiza en pacientes con abscesos dolorosos que no drenan por sí solos.
- Es un procedimiento temporal que alivia la presión, pero no previene la reaparición de lesiones.
✅ Extirpación quirúrgica de las áreas afectadas
- Se recomienda en pacientes con HS severa donde los brotes son recurrentes en una misma área.
- La cirugía consiste en eliminar el tejido afectado para evitar la formación de nuevas lesiones.
- Dependiendo del tamaño de la zona tratada, puede ser necesario un injerto de piel.
✅ Láser de CO2
- Utilizado para eliminar lesiones crónicas y cicatrices extensas.
- Puede ayudar a reducir la inflamación en casos avanzados de la enfermedad.
3. Depilación con láser para tratar la hidradenitis supurativa
Uno de los tratamientos más innovadores y efectivos para el manejo de la hidradenitis supurativa es la depilación con láser, especialmente en áreas con vello grueso, como las axilas, la ingle y los glúteos.
✅ ¿Cómo funciona la depilación láser en pacientes con HS?
- La tecnología láser destruye el folículo piloso, reduciendo la obstrucción de los poros y la inflamación.
- Disminuye la aparición de brotes al eliminar el vello, que puede contribuir al atrapamiento de bacterias y la irritación en zonas afectadas.
- Ayuda a prevenir la formación de nuevas fístulas y abscesos en pacientes con HS leve a moderada.
✅ Tipos de láser recomendados
Los estudios han demostrado que los siguientes tipos de láser pueden ser eficaces en el tratamiento de la hidradenitis supurativa:
🔹 Láser de diodo (800-810 nm): Es uno de los más utilizados para la depilación médica y ha mostrado buenos resultados en la reducción de brotes.
🔹 Láser Nd:YAG (1064 nm): Penetra más profundamente en la piel y es eficaz en pieles oscuras o pacientes con lesiones activas.
🔹 Láser de CO2 fraccionado: Se emplea en casos avanzados para eliminar cicatrices y mejorar la textura de la piel.
Beneficios de la depilación láser en pacientes con hidradenitis supurativa
✅ Reduce la frecuencia y gravedad de los brotes, ya que al eliminar el vello se evita la obstrucción de los poros y la inflamación.
✅ Disminuye la necesidad de antibióticos y otros medicamentos, lo que mejora la calidad de vida del paciente.
✅ Minimiza la formación de cicatrices y fístulas, evitando la progresión de la enfermedad.
✅ Mejora la autoestima y el bienestar emocional, al reducir el malestar físico y la apariencia de las lesiones.
¿Quiénes pueden beneficiarse de la depilación con láser?
Este tratamiento es más efectivo en pacientes con HS leve a moderada, especialmente aquellos con piel clara y vello oscuro. Sin embargo, los avances en tecnología láser han permitido que sea una opción segura para distintos tipos de piel.
Se recomienda consultar con un dermatólogo antes de iniciar este tratamiento, ya que en algunos casos avanzados de Hurley III la depilación con láser puede no ser suficiente y requerir otro tipo de intervención médica.
4. Cambios en el estilo de vida
Los hábitos diarios juegan un papel crucial en el control de la hidradenitis supurativa. Los siguientes cambios pueden ayudar a reducir la frecuencia de los brotes y mejorar los síntomas:
✅ Higiene adecuada
- Usar jabones suaves sin fragancias para evitar la irritación.
- Mantener la piel seca y limpia, especialmente en zonas de pliegues.
- Evitar el uso de desodorantes con alcohol si provocan irritación.
✅ Control del peso y alimentación
- La obesidad se asocia con un mayor riesgo de hidradenitis supurativa. Mantener un peso saludable puede reducir la severidad de los síntomas.
- Algunos estudios sugieren que una dieta antiinflamatoria, baja en productos lácteos y alimentos ultraprocesados, puede ayudar a reducir los brotes.
✅ Evitar el tabaco y el alcohol
- Fumar es un factor de riesgo importante en la HS. Dejar el tabaco puede mejorar la respuesta al tratamiento.
- El alcohol también puede desencadenar inflamación en algunos pacientes.
✅ Vestir ropa cómoda
- Ropa ajustada y tejidos sintéticos pueden aumentar la fricción y empeorar los síntomas. Se recomienda usar ropa holgada de algodón.
Impacto en la calidad de vida
La hidradenitis supurativa no solo afecta físicamente a los pacientes, sino que también tiene un fuerte impacto emocional y psicológico. La presencia de abscesos recurrentes, el dolor y las cicatrices pueden generar:
🔹 Baja autoestima y ansiedad por la apariencia de la piel.
🔹 Depresión y aislamiento social debido al impacto de la enfermedad.
🔹 Dificultades laborales y en la vida cotidiana, especialmente en casos severos.
Por ello, es fundamental que los pacientes reciban apoyo médico y psicológico, además de información clara sobre su condición. La educación sobre la enfermedad y el acceso a tratamientos adecuados pueden mejorar significativamente la calidad de vida de quienes padecen HS.
Consideraciones finales sobre la hidradenitis supurativa
La hidradenitis supurativa es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que puede afectar significativamente la calidad de vida de quienes la padecen. Aunque no tiene cura, los avances en tratamientos han mejorado el manejo de los síntomas, permitiendo a los pacientes llevar una vida más controlada.
Si bien la enfermedad tiene un origen multifactorial —con influencias genéticas, inmunológicas, hormonales y ambientales—, conocer sus factores de riesgo y adoptar medidas como el control del peso, la eliminación del tabaco, la reducción del estrés y una alimentación saludable puede contribuir a disminuir la frecuencia e intensidad de los brotes.
Dado su carácter progresivo, es fundamental un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado supervisado por un dermatólogo especializado. Un enfoque multidisciplinario permite controlar la inflamación, reducir la aparición de nuevas lesiones y mejorar el bienestar del paciente, destacando la importancia de la atención médica en el abordaje de esta enfermedad.
Para cualquier consulta sobre hidradenitis supurativa y otras enfermedades inflamatorias crónicas de la piel, en Idermic, tu dermatólogo en Terrassa estaremos encantados de atenderte.