DERMATOLOGÍA CLÍNICA

CONTROL DE PECAS

Un examen exhaustivo ayuda a prevenir posteriores enfermedades

El control de lunares o nevus debe ser anual y se debe realizar con el dermatólogo.

En determinados casos el control debe ser más frecuente:
• Antecedente personal o familiar de cáncer de piel.
• Antecedente personal o familiar de cáncer en general.
• Presencia de nevus atípicos: pecas asimétricas, mayores a 6 mm, con bordes irregulares y más de un color.
• Piel muy blanca y/o color de cabello rojizo.
• Tener más de 100 lunares o nevus.
• Nevus congénitos (lunares de nacimiento).
• Inmunodepresión (trasplantes, tratamiento con quimioterapia, etc.)
• Padecer enfermedades genéticas que predispongan al cáncer de piel (xeroderma pigmentoso, albinismo, etc.)

Hay nevus que son más difíciles de controlar y por eso requieren un seguimiento más estricto, estos son los que se encuentran en el cuero cabelludo, palmas, plantas, genitales y región umbilical.

El objetivo del control de nevus es la prevención del cáncer de piel a través de la detección precoz de las lesiones cutáneas malignas o potencialmente malignas y enseñarnos cómo debemos proteger del sol.

Dermatología clínica. Control de pecas. Clínica Idermic

El control de pecas es una práctica esencial para mantener la salud de la piel y prevenir problemas mayores, como el cáncer de piel. Las pecas son pequeñas manchas pigmentadas que suelen aparecer en personas con piel clara, y aunque son generalmente inofensivas, su monitoreo es crucial para detectar cualquier cambio que pudiera indicar un problema subyacente.

Las pecas, conocidas médicamente como efélides, son pequeñas manchas marrones que aparecen principalmente en áreas expuestas al sol. Son comunes en personas con piel clara y cabello rubio o pelirrojo. Son generalmente planas, uniformes en color y tamaño, y se oscurecen con la exposición al sol. A diferencia de otros tipos de manchas cutáneas, como los lunares, las pecas no sobresalen de la superficie de la piel.

Es importante vigilar las pecas regularmente, ya que cualquier cambio en su apariencia podría ser un signo de alarma. Los síntomas a los que se debe prestar atención incluyen:

  • Aumento en el número de pecas: Un aumento repentino en la cantidad de pecas, especialmente en áreas menos expuestas al sol, son indicativo evidente de problemas.
  • Cambios en el color: Si una peca cambia de color, se vuelve más oscura, roja o presenta varias tonalidades, es necesario consultar a un dermatólogo.
  • Modificación en el tamaño o la forma: Las pecas que crecen o cambian de forma deben ser evaluadas.
  • Picazón o sangrado: Aunque es raro, cualquier peca que comience a picar, sangrar o causar molestias debe ser examinada de inmediato.

El diagnóstico del estado de las pecas se realiza principalmente a través de un examen dermatológico visual, complementado por tecnologías como la dermatoscopia digital. Este dispositivo permite al dermatólogo observar su estructura interna y otras manchas de la piel en detalle, identificando cualquier característica atípica que no es visible a simple vista.

En algunos casos, se puede recomendar la creación de un «mapa de pecas», un registro fotográfico de las pecas y otras manchas de la piel que permite comparar cambios a lo largo del tiempo. Esta técnica es especialmente útil para personas con muchas pecas o con antecedentes familiares de melanoma.

Generalmente, las pecas no requieren tratamiento médico. Sin embargo, para aquellos que desean reducir su apariencia por razones estéticas, existen varios métodos disponibles:

  • Tratamientos tópicos: Cremas con ingredientes como ácido kójico o hidroquinona ayudan a aclarar las pecas.
  • Láser y terapia de luz pulsada: Estos tratamientos eliminan o reducen las pecas al destruir las células pigmentadas sin dañar la piel circundante.
  • Protección solar: Es la medida preventiva más importante. El uso diario de protector solar evita la formación de nuevas pecas y protege la piel de daños adicionales.

La mejor manera de prevenir la aparición de nuevas pecas es minimizar la exposición al sol y proteger la piel adecuadamente. Aquí algunos consejos:

  • Uso diario de protector solar: Aplicar un protector solar de amplio espectro con un SPF de 30 o más, incluso en días nublados.
  • Ropa protectora: Usar sombreros de ala ancha, gafas de sol y ropa de manga larga ayuda a reducir la exposición al sol.
  • Evitar el sol en las horas pico: Limitar la exposición al sol entre las 10 a.m. y las 4 p.m., cuando los rayos UV son más fuertes.

Algunos factores aumentan la probabilidad de desarrollar pecas:

  • Genética: Las personas con antecedentes familiares de pecas o piel clara tienen más probabilidades de desarrollarlas.
  • Exposición al sol: La radiación ultravioleta (UV) es un desencadenante clave para la aparición de pecas.
  • Edad: Suelen aparecer en la infancia, continuan desarrollándose con la edad, especialmente con la exposición continua al sol.

FINANÇAMENT 0% INTERÈS

LLEGIR MÉS +

PREGUNTES FREQÜENTS

LLEGIR MÉS +