Cómo combatir la celulitis con carboxiterapia

Cómo combatir la celulitis con carboxiterapia

La carboxiterapia es una de las mejores técnicas que hay en la actualidad para tratar la celulitis y otros problemas como la flacidez y acúmulos grasos localizados. Es un método no invasivo que consiste en la aplicación del gas Dióxido de Carbono por vía subcutánea mediante pequeñas infiltraciones. Se considera muy buena opción para tratar la grasa localizada que no cede con dieta ni ejercicio.

La celulitis es una enfermedad metabólica que afecta en mayor proporción a la mujer. Está caracterizada por cambios funcionales y fisiológicos del tejido conjuntivo (tejido fibroso) junto con trastornos circulatorios e hipertrofismo de las células adiposas. Este trastorno no siempre lleva asociado un exceso de peso, pues también se observa en personas delgadas. La celulitis, aunque no pone en riesgo la salud del paciente, es considerada un problema estético, que modifica contornos y causa molestias.

La celulitis se convierte en un trastorno progresivo que no se puede curar espontáneamente, cuando aparece lo hace con afán de permanencia y con el tiempo irá evolucionando hasta adquirir unas mayores proporciones, es muy importante tratarla bien desde el principio porque si no cada vez es más difícil resolver el problema.

Cómo actúa la carboxiterapia

La carboxiterapia consiste en la  en la infiltración de CO2 a través de una aguja muy fina. Cuando se introduce a nivel de la grasa subcutánea, es decir, por debajo de la piel, produce una mejora de la circulación que da como resultado eliminar la grasa. Cuando se infiltra más superficialmente estimula la producción de colágeno y actúa contra la flacidez.

No tiene efectos secundarios salvo un ligero y fugaz dolor en la zona de aplicación y un pequeño enrojecimiento de la zona que pasa al cabo de unos minutos. En el lugar la punción se puede apreciar alguna pequeña equimosis que también  desaparece en pocos días.

Cada sesión de carboxiterapia dura aproximadamente entre 15 y 30 minutos. El número de sesiones es variable y depende de las características y necesidades concretas de cada paciente, pero se considera que son necesarias un mínimo de 8 a 10 sesiones para obtener resultados satisfactorios que generalmente se empiezan a notar a partir de la quinta sesión. Se suele realizar una sesión semanal. Se recomienda evitar la exposición al sol en las siguientes 24 a 48 horas.

A pesar de ser una técnica poco invasiva es muy importante que siempre sea realizada por un profesional médico con la experiencia y formación adecuadas para tratamientos que implican interacción con los tejidos del cuerpo aunque sea a nivel superficial.

Para más información consulta nuestra sección: Tratamiento de la celulitis y flacidez.

2019-10-10T14:00:44+00:00